Antecedentes
El Presidente Constitucional de la República, Dr. Leonel Fernández Reyna, ha declarado el 2006 como el año de la creación de empleos en el país. Esta declaración, en lo fundamental, constituye un reto para las instituciones gubernamentales que promueven, fomentan o desarrollan acciones en beneficio de los sectores productivos, y que inciden en el desenvolvimiento de los agentes económicos.
A partir de este reto, se plantea la necesidad de identificar mecanismos e instrumentos que coadyuven a propiciar un entorno adecuado para el desarrollo empresarial, y también para el surgimiento de nuevos negocios con capacidad para generar riquezas y empleos decentes y permanentes.
Es por lo anterior, que PROINDUSTRIA ha iniciado el proceso de relanzamiento del Programa de Incubación de Empresas, el cual se considera el instrumento idóneo para promover el desarrollo del espíritu empresarial, el emprendedurismo y la creación de empleos en la Republica Dominicana. Este programa nace en el año 2003 mediante un acuerdo marco de cooperación entre los Estados Unidos Mexicanos y el Gobierno Dominicano, y un convenio específico de colaboración entre el Instituto Politécnico de México (IPN) y PROINDUSTRIA.
II. Que son las Incubadoras de Empresas?
Las Incubadoras de Empresas han sido concebidas como instrumentos y mecanismos mediante los cuales una nueva empresa o emprendimiento puede ubicarse y acceder a una serie de ventajas en forma de recursos y otras herramientas, que son imprescindibles para sobrevivir, crecer y expandirse en un mercado específico.
Las Incubadoras representan espacios de negocio en donde se estimula y promueve la innovación y la creatividad, ofreciendo un lugar en el cual grupos de emprendedores inician una especie de carrera empresarial, estableciendo un período determinado para su gestación, en donde se les ofrece una base de apoyo para la solución de los problemas y limitaciones que normalmente enfrentan en sus inicios.
Los supuestos básicos de las incubadoras de empresas están sustentados en el apoyo a la formación de emprendedores exitosos que lideren y administren actividades productivas autosostenibles, y negocios con proyecciones de rentabilidad más allá del proceso incubador.
Básicamente, las incubadoras se caracterizan por:
• Constituyen fuente de generación de empleo productivo
• Posibilitan el desarrollo de nuevos emprendedores
• Posibilitan la creación de nuevas empresas
• Promueven el desarrollo de sectores específicos de la economía.
• Promueven el desarrollo local y la descentralización.
Conviene señalar, finalmente, que las incubadoras han sido utilizadas por países desarrollados para impulsar sus economías, demostrando con ello que ciertamente estas constituyen un instrumento útil que puede ser utilizado por las naciones en desarrollo como la Republica Dominicana.
III. ¿Por qué necesitamos incubadoras en la RD?
Según las estadísticas oficiales, el desempleo en el país es de alrededor de un 18.7%, situación que afecta principalmente a los jóvenes con edades entre los 16 y los 26 años de edad, y en especial a las mujeres. Otro dato importante es que muchos de los puestos de trabajo que encuentran los jóvenes son empleos precarios, caracterizados por bajos salarios y productividad.
Por otra parte, se ha demostrado que un porcentaje importante de las empresas micro y pequeñas que se crean en el país mueren antes de cumplir su primer ano, lo que evidencia la vulnerabilidad de este tipo de unidad productiva frente al desenvolvimiento de la economía y de los mercados. Asimismo, muchas empresas que sobrepasan el periodo de un ano, carecen de los elementos necesarios como para expandirse y desarrollarse en un mercado competitivo y abierto.
Estas condiciones anteriores constituyen el escenario ideal para la aparición de incubadoras de empresas en la República Dominicana, toda vez que la incubación de negocios está dirigida, básicamente, a promover el desarrollo de jóvenes emprendedores procedentes de las universidades, a resolver problemas de desempleo y a mejorar las condiciones de vida de sectores vulnerables de la población.
Otro elemento importante a destacar, es que el establecimiento de incubadoras de empresas en el país contribuye al fomento del desarrollo local, toda vez que las municipalidades y las gobernaciones provinciales las asumen como mecanismo de generación de riquezas y de alivio al problema de la marginalidad y el desempleo.
Una justificación importante para la creación de incubadoras de empresas en el país, es que se ha demostrado que aquellas personas que reciben entrenamiento y son capacitadas en procesos de administración de negocios, tienen mayores posibilidades de sobrevivir en un entorno empresarial competitivo, que aquellas que de manera aislada emprenden iniciativas empresariales.
Finalmente, y entendiendo que las actuales autoridades gubernamentales han priorizado la generación de empleos para los próximos años, resulta de fundamental importancia promover y fomentar, a todo lo largo y ancho de la Republica Dominicana, la incubación de pequeñas empresas como instrumento idóneo para la creación de negocios y riquezas.
IV. El Rol del Estado en la Incubación de Empresas
Uno de los roles principales del Estado Dominicano es contribuir, a través de las políticas públicas, al establecimiento de un clima de negocios propicio para la inversión y para la expansión productiva de las empresas. Es por ello, que las autoridades gubernamentales han asumido el tema de la incubación de empresas como una prioridad para el país, lo que, unido al desarrollo de los Parques y Distritos Industriales, se convierten en tres piezas fundamentales para la desarrollo de los sectores productivos de la nación y, muy especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas dominicanas.
V. ¿Qué oferta la Corporación de Fomento Industrial a través de su Programa de Incubación de Empresas?
PROINDUSTRIA, mediante su Programa de Incubación de Empresas, ofrece a jóvenes emprendedores, y a personas interesadas en iniciar su propia empresa, los servicios de asistencia técnica y consultoría necesarios para asegurar el éxito de su iniciativa empresarial, y de esa manera cumplir con el rol que le ha sido encomendado y con las expectativas de la sociedad en su conjunto.
Para acceder al Programa de Incubación de Empresas de PROINDUSTRIA sólo se requiere tener un espíritu empresarial, y estar en capacidad de asumir los retos y las responsabilidades que implica iniciar su propio negocio.